¿Cómo reducir el consumo de carburante en los meses más calurosos del año?

Con el calor casi podemos decir que el consumo de combustible se dispara para el automovilista medio. Y no es sólo porque se viaje más o se hagan excursiones. De hecho, las elevadas temperaturas propias del verano son las que están detrás de este incremento en buena parte.

El uso (y a veces abuso) del aire acondicionado, la mayor resistencia al aire al circular con las ventanillas bajadas e incluso la evaporación del combustible suelen hacer que tengamos que repostar más a menudo en estos meses.

El combustible es un líquido y, como tal, debido al calor tiende a evaporarse. Para evitarlo, hay que procurar aparcar siempre a la sombra no apurar el depósito del combustible ni circular en reserva para evitar la entrada de aire en el depósito.

Con respecto al uso del aire acondicionado y bajar las ventanillas, se trata de optimizar y recurrir a la opción adecuada en cada momento. Con el coche recién arrancado no hay que poner el aire a tope inmediatamente… De hecho, para que n se resienta el consumo de combustible por culpa del aire acondicionado, es mejor elegir una temperatura fresca pero no fría. Entre 21 y 23º es la mejor opción. Al circular a velocidades inferiores a 50km/h se aconseja bajar las ventanillas en lugar de conectar el aire.

Por último, en los meses de calor es necesario revisar con frecuencia que la presión de los neumáticos es la adecuada, ya que si no lo es también se incrementará el gasto en gasolina.