¿Modo avión en el móvil? Y muy pronto, también modo coche

El smartphone y el estar conectados nos ha facilitado la vida en muchos aspectos, pero también se relaciona con muchas distracciones al volante, y, por tanto, con accidentes que se podían haber evitado.

Hablar por el móvil o manipular el teléfono mientras conducimos nos puede costar mucho más que la multa de 200€ o la retirada de 3 puntos del carné.

Deberíamos evitar incluso mantener una conversación por teléfono mientras estamos al volante.

Y es que, según la DGT, el simple hecho de hablar por el móvil durante la conducción provoca que se nos acelere el ritmo cardiaco y que dejemos de percibir hasta un 40% de las señales de tráfico.

No es de extrañar, viendo estos datos, que se equipare a conducir hablando por teléfono con ponerse al volante con una tasa de alcohol en sangre de 0,80 g/l (la cantidad permitida es de 0,5 g/l para conductores en general y 0,3 g/l para profesionales y noveles). Si lo que hacemos mientras conducimos es escribir un mensaje o un whatsapp puede decirse que estamos al volante igual que si tuviésemos una tasa de alcohol en sangre de 1,1 g/l o que si recorremos 600 metros con los ojos vendados a una velocidad de 120km/h. Peligroso, ¿verdad?

Para evitar las distracciones vinculadas al smartphone y la conectividad, muchos fabricantes de telefonía están incorporando en los teléfonos sistemas en “modo coche” o “modo conducción”. Es decir, sistemas que gestionarían las llamadas y notificaciones para evitar distracciones al conductor.

También existen diferentes apps que nos ayudan a configurar el teléfono para evitar las distracciones mientras estamos al volante.

Recuerda que usar el teléfono mientras conduces es realmente peligroso para ti y para todos. Puedes usar una aplicación o sencillamente poner el teléfono en silencio y lejos de ti: lo importante es que te centres en la conducción durante el trayecto.