4 componentes que te conviene mantener adecuadamente (si quieres evitar averías)

Todos los automovilistas tenemos ciertos hábitos con nuestro coche. Pero no todos hacen del mantenimiento un hábito más. Y es un gran error… porque el mantenimiento responsable del coche es un auténtico salvavidas. Hace que todos circulemos más seguros. Que el coche tenga una vida más larga. Y más feliz, sin averías.

Hoy queremos poner el foco en algunos componentes que a menudo son descuidados o directamente olvidados por los automovilistas. Su mantenimiento puede parecer caro o pesado. Nada más lejos de la realidad: no hacer ese mantenimiento resulta muchísimo más caro y pesado. ¡Presta atención y lo verás!

Correa de distribución.

La correa de distribución tiene una larga vida útil… pero esa vida es inferior a la vida del coche. Así que un vehículo que tenga ciertos años habrá tenido que cambiar la correa de distribución una o varias veces. El problema con la correa de distribución es que se cambia preventivamente. Como es imposible saber en qué momento va a romperse exactamente, se aconseja sustituirla entre los 80.000 y 120.000km, según indique el fabricante. Un gasto que muchos automovilistas retrasan. Parece que nunca es buen momento. Pero, ¿y si llega a romperse? El desastre está asegurado. El problema será mayor y la factura será más elevada. Por eso es uno de los componentes cuyo mantenimiento conviene llevar al día.

Bomba del combustible.

Un componente sensible a muchos factores al que conviene hacer revisar en la revisión anual del coche. Desde la calidad del combustible al hábito de circular en reserva, este componente puede presentar problemas y conviene anticiparse.

Inyectores.

Tanto si conduces un coche diésel como si es gasolina, el buen estado de los inyectores es clave para un funcionamiento óptimo del coche. Los famosos ‘tirones’ al acelerar o incluso un sospechoso aumento de consumo del combustible pueden tener su origen en un fallo en los inyectores. Por eso es una buena idea que tu mecánico de confianza los revise de vez en cuando e incluso les haga una limpieza si lo estima oportuno.

Turbo.

El turbo es un componente delicado, cuya salud depende en gran medida de nuestros buenos 8º malos) hábitos al volante. Dejar que el turbo se lubrique bien antes de arrancar y detener el coche, vigilar las revoluciones etc. nos ayudarán a evitar averías en este componente. Y nos conviene porque reparar un turbo no es precisamente barato. ¡Mejor apostar por el mantenimiento!

Recuerda que puedes hacer mucho por el mantenimiento de tu coche. Que va más allá de visitar una vez al año a tu InterTaller de confianza. Cuida tu vehículo, escucha sus señales y acude a tu mecánico de confianza cuando observes algo extraño o tengas alguna duda. ¡Estamos para ayudarte!