4 reglas de oro para ser un conductor más ‘eco’

La pasión por el coche ya no está reñida con la ecología. No sólo porque los vehículos son cada vez más amigables con el medio ambiente, sino porque también hemos descubierto que los propios automovilistas podemos hacer mucho para ayudar a contaminar menos… desde el puesto del conductor.

Echa un vistazo a las reglas de los conductores más eco-friendly y descubre si tú también eres uno de ellos (o qué tienes que hacer para serlo).

Dominar a la perfección el arte de elegir la marcha adecuada

El buen conductor, y también el conductor, eco-friendly, es el que domina plenamente los cambios de marcha. No se trata sólo de la parte mecánica (el cambio de marcha en sí), sino de saber elegir cuál es la velocidad adecuada en cada momento para optimizar el rendimiento del coche a la vez que se reduce la contaminación.

La teoría dice que lo más beneficioso para el medio ambiente es circular siempre en la marcha más larga posible, circulando a bajas revoluciones. ¡Ojo! La palabra clave es ‘posible’. Es decir, no hay que ir siempre en quinta o sexta, se trata de elegir la marcha más larga dentro del contexto. Los beneficios son muchos: no forzamos el coche, controlamos las emisiones… ¡Todo son ventajas! Si se hace bien, claro.

Controlar el peso del vehículo

Hay quien lleva el coche cargado de cosas. Más que un coche, podría parecer un trastero… ¿Es tu caso? Grábate esto a fuego: a mayor peso del vehículo, más consumo. Y los automóviles ya pesan lo suyo de por sí. Por eso, es conveniente llevar sólo lo necesario en cada momento. Es obvio que ocasionalmente vas a cargar más el coche (con bicicletas, maletas etc.) pero que sea la excepción; no la norma.

Una conducción tranquila es más eficiente

Lo sentimos por los aficionados a la conducción más deportiva, pero la brusquedad a la hora de conducir no es nada eco-friendly. Factores como la velocidad constante, la aceleración progresiva, las frenadas suaves, el uso del freno motor etc. reducen el consumo del coche, así como las emisiones. Es una práctica habitual de los conductores más ecológicos.

Cuidar la salud del vehículo

Un automovilista ‘eco’ vigila la salud de su coche porque sabe que un coche sano funciona de manera óptima y esto repercute directamente en el consumo y las emisiones.

Por ejemplo, unos neumáticos con presión inadecuada aumentarán el consumo de combustible.  Un mantenimiento inadecuado puede suponer que el coche sea más contaminante de manera innecesaria.

Por eso los conductores eco-friendly acuden con regularidad a su taller de confianza. Como mínimo, una vez al año a hacer la revisión general del coche.

¿Ya has hecho revisar tu vehículo? El momento perfecto es ¡ahora! Pide cita ya mismo en tu InterTaller de confianza.