5 consejos básicos para evitar averías en el turbo del coche

Seguro que tu motor con turbo te ofrece muchas alegrías durante la conducción. Sin embargo, es una satisfacción no exenta de cuidados. Porque mantener el turbo en buen estado de salud, así como el motor, requiere de implicación por parte del automovilista.

Por suerte, los cuidados básicos del turbo no son nada complicados: sólo hay que fijarse en pequeños detalles, especialmente a la hora de iniciar y finalizar la marcha.

No pises el acelerador a la hora de arrancar, para evitar sobreesfuerzos del motor y del turbo. La mejor forma de arrancar es pisar el embrague, pero sin acelerar.

Mantén el coche a ralentí durante un minuto al arrancarlo, para dar tiempo a que el sistema se caliente un poco y el lubricante fluya, protegiendo los componentes del turbo.

Haz una conducción suave durante los primeros minutos, sin dar acelerones. Como venimos diciendo, hay que dar tiempo a que el sistema se caliente y lubrique de forma óptima, por lo que no hay que exigirle demasiado a un motor en frío.

Haz el mantenimiento del coche. Déjate aconsejar por tu InterTaller de confianza y apuesta por utilizar aceites y filtros de la máxima calidad y adecuados para tu coche. Respecto a los plazos, los talleres observamos que los períodos de cambio de aceite tan dilatados hacen sufrir a los motores en exceso, por lo que valora con tu mecánico de confianza cuándo cambiar el aceite para asegurar la salud del vehículo.

Por último, mantén el coche a ralentí durante un minuto también antes de parar el coche; nunca lo pares de golpe.