La diferencia básica entre el mantenimiento y la reparación del automóvil

Hay quien sólo visita el taller cuando una avería aparece en su coche… y en su vida. Puede ser cualquier cosa. En cualquier momento. Más cara o más barata. La avería está ahí y hay que arreglarla. Es una reacción casi obligada a eso que ha sucedido.

Lo que esos automovilistas no tienen en cuenta es que hay un paso previo que se han saltado y que a menudo les habría ahorrado el mal trago de la avería.

Es lo que llamamos mantenimiento y puesta a punto del vehículo.

En las fábricas en las que trabajan con máquinas lo saben bien. Y lo practican.

Las máquinas son sometidas a una serie de operaciones destinadas a mantener su salud de forma proactiva. No sólo no se trata de esperar a que se estropeen para hacer algo, sino que además estas operaciones de mantenimiento contribuyen a evitar averías y a que, cuando éstas lleguen, sean más leves.

Es la clave del mantenimiento.

Cuidar que las cosas sigan funcionando de forma correcta.

Y es lo mismo en el caso del coche.

Cuando hablamos de mantenimiento, hablamos de sustituir el aceite, el filtro, hablamos de que los líquidos estén a nivel, de evitar rozamientos…

Todo eso lo conseguimos con sencillas operaciones que habitualmente podemos condensar en una visita anual al taller para lo que solemos llamar la ‘puesta a punto del coche’.

La puesta a punto se puede hacer al empezar el año, justo antes de vacaciones o unas semanas antes de que nos toque la ITV…

Lo importante es mantener el buen hábito de hacerla CADA AÑO.

Porque cuidar la salud de tu coche es cuidar la tuya y también la de tu bolsillo. Un coche sano es más seguro, más confortable y menos propenso a averías.

Y tú, ¿practicas el mantenimiento responsable del vehículo? Déjate ayudar por tu InterTaller de confianza.