Los coches eléctricos también tienen mantenimiento: te contamos cómo es

Independientemente del tipo de motor o de combustible con el que funcione un coche, el coche no deja de ser una máquina y, como tal, necesita de mantenimiento. Y es que el mantenimiento no son más que una serie de operaciones programadas cada cierto tiempo o cada cierto uso para asegurarse de que la máquina (en este caso el coche) sigue funcionando y evitar averías.

El mantenimiento es uno de los factores a tener en cuenta a la hora de elegir el tipo de vehículo. Pero no es el único. Si vamos a hacer muchos kilómetros a la semana es lógico pensar en un vehículo diésel. Si nuestras necesidades son más básicas quizás pensemos en un gasolina. Pero, ¿y el coche eléctrico?

Hoy día esta motorización, la eléctrica, resulta muy atractiva para los automovilistas. Aunque a nivel técnico y práctico quizás su momento no ha llegado. Preocupa y mucho la red de carga para los coches eléctricos así como la autonomía en carretera.

Sin embargo, cuando pensamos en el mantenimiento de un coche eléctrico entendemos cuál es su atractivo.

Los vehículos eléctricos se caracterizan por tener muchas menos piezas y componentes que un coche diésel o gasolina. Pero muchas menos: entre 800 y 1.000 piezas por coche eléctrico, lo que supone hasta un 90% menos de componentes respecto a los vehículos a gasóleo o gasolina.

¿En qué se traduce eso? En que no hay que ocuparse de embragues o correas de distribución o bujías o bielas y hay que preocuparse de menos filtros y líquidos.

Lo cierto es que el coche eléctrico puede sufrir de menos averías y tareas de mantenimiento por desgaste. Pero no puede olvidarse del todo.

Por ejemplo, en un coche eléctrico también habrá que revisar el desgaste del sistema de frenos, aunque parece que las pastillas de freno del vehículo eléctrico son más duraderas gracias al sistema de frenada regenerativo.

Sin embargo, el mantenimiento de los neumáticos será muy similar en todos los coches independientemente de su motorización.

Por el contrario, el coche eléctrico tiene que prestar más atención en su mantenimiento a la batería de la que se alimenta. Se estima que la vida útil de las baterías de los coches eléctricos actuales es de unos 3.000 ciclos de carga. Además, las baterías de los coches eléctricos tienen un líquido refrigerante específico que también debe ser revisado y cambiado cada 120.000 kilómetros.